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  • Ana Pérez Cañamares

  • ALFABETO DE CICATRICES

    ALFABETO DE CICATRICES

    Poesía
    Isbn: 9788415019107
    Editorial: Baile del Sol
    Colección: Poesía, 122
    Fecha: 06 / 2010
    Precio: 10.40 €
    Fuera de stock

    ALFABETO DE CICATRICES Con pulso de artificiero escojo las palabras. Manejo con tacto la nitroglicerina de cada sílaba. Por culpa de palabras mal usadas a mi corazón lo cruza un alfabeto de cicatrices.
  • LA ALAMBRADA DE MI BOCA

    LA ALAMBRADA DE MI BOCA

    Poesía
    Isbn: 9788492528561
    Editorial: Baile del Sol
    Colección: Poesía, 74
    Fecha: 12 / 2009
    Precio: 10.40 €
    Fuera de stock

    ORTODONCIA A través de la alambrada de mi boca tus besos tienen el sabor de la libertad.
  • EN DÍAS IDÉNTICOS A NUBES

    EN DÍAS IDÉNTICOS A NUBES

    Narrativa
    Isbn: 9788492528240
    Editorial: Baile del Sol
    Colección: Narrativa, M-94
    Fecha: 04 / 2009
    Precio: 10.40 €
    Fuera de stock

    EL SOL DE NOCHE Ella es de esa gente que fuma en las cuestas, que se bebe un litro de coca-cola de un trago, que sonríe cuando la expulsan de clase y se tira vestida a la piscina, ella es la amiga-vendaval, ésa que te arrastra y te asusta, que adoras y temes, que te dice ven y sabes que algo va a pasar. -Ven -me dice. Y voy, esta vez a la fiesta que hace Pablo, porque sus padres se han ido, y cuando llegamos todos nos saludan y nos ofrecen porros y la música sube de volumen, y ella grita y salta, y dice «esto es guay, qué de puta madre», y tira de mi brazo y lo sacude al ritmo del chunda chunda, y me hace sentir que bailo bien, pero luego me suelta y el ritmo se me escapa y cuando me vuelvo a buscarla no está, pregunto por ella y está en el baño, preparando una sangría en un barreño, remueve con el brazo el vino, la fruta, el hielo que los demás van echando y luego saca la mano y me mete los dedos en la boca, «pruébala, qué le falta», y yo no encuentro que nada le falte, más bien diría que se ha pasado con el vino, pero no me atrevo a decírselo, porque ella ya está sorbiendo asomada al borde del barreño. Luego, a la hora de «qué mala estoy, todo me da vueltas», soy yo quien la sostengo en medio de la calle, y sus vómitos me huelen siempre a lo mismo, como si no comiera otra cosa que hígado empanado y coliflor, se lo digo y se ríe, y luego sigue vomitando, y quisiera taparla de las miradas de ese señor que no nos quita ojo, pero mi cuerpo no da para tanto y ella dice «joder, siempre igual», y siento que está cansada, pero la animo a seguir caminando, casi cargo con ella, entre las dos no juntamos para el taxi y el metro la marearía más, así que caminamos y caminamos por la ciudad de noche, bajo la luz de las farolas y de una luna tan brillante que parece una bombilla desnuda, y entonces recuerdo que la luna no tiene luz propia, que el sol le presta su reflejo, y qué, me encojo de hombros, ahora es el momento de la luna, brillará toda la noche hasta que el sol salga de nuevo, pero eso no será hasta mañana.
  • Seronda

    Seronda

    Poesía
    Isbn: 9791399003451
    Editorial: La Garúa Libros
    Colección: La Garúa poesía
    Fecha: 09 / 2025
    Precio: 14.00 €
    Fuera de stock

    Tras un reflexivo y enriquecedor silencio de cinco años, Seronda, el esperado nuevo poemario de Ana Pérez Cañamares, es la celebración de la caída y el asombro que alberga cada hoja de otoño, despojada y cobriza. Fruto tardío, este libro respira lenguaje, compromiso. Articulado en cuatro secciones –Haz, Limbo, Envés y Nervadura– es un viaje que nos incita a hacer balance, desde el recogimiento y la introspección, sobre el bosque interior de lo vivido. Es la raíz que late como herida y se nutre de la propia experiencia en un permanente diálogo con la naturaleza. Aquí están la exhortación a la pausa, a la simplicidad, a lo pequeño, a la belleza diaria y cotidiana, a lo que pasa desapercibido, a lo que pudo ser y aún podría, a la humildad del “no sé”, dos pequeñas palabras, pero dotadas de alas para el vuelo, como dejó escrito Wislawa Szymborska en su discurso de aceptación del Premio Nobel, allá por 1996. Aquel que piensa que lo sabe todo/mejor dé media vuelta/y se enfrente a su sombra, nos alerta Pérez Cañamares en uno de sus poemas. Seronda también quiere ser una invitación a la ternura, a la empatía, a prestar atención a lo más vulnerable a través de un minucioso trabajo con la palabra y las imágenes poéticas. Canto de madurez, valiente y lleno de aciertos formales, sin añoranza ni espejismos, este libro de poemas es una invitación a alejarse de un mundo que duerme acuclillado y a desprenderse de lo superfluo para recuperar el pulso natural de la existencia. ROSANA ACQUARONI